‘Al otro lado del río y entre los árboles’ Ernest Hemingway

Si repasamos la cronología de publicación de las obras de Ernest Hemingway, nos encontramos con que Al otro lado del río y entre los árboles fue publicada en 1950, dos años antes que El viejo y el mar y una década después de Por quién doblan las campanas, lo que podría hacernos pensar, si nos despistamos, que se trata de una novela menor; quizás porque las adaptaciones al cine de sus obras más conocidas hayan permitido una mayor difusión entre muchos tipos de público o, incluso, por motivos que no sabemos especificar con precisión.

En cualquier caso, en esta novela nos encontramos los grandes temas del escritor estadounidense: el amor, la muerte y la guerra, fundamentalmente. Aunque, como era de esperar, el iceberg esconde mucho más.

El coronel Richard Cantwell, hombre ya maduro y con problemas cardíacos, acude a Venecia a pasar unos días con el pretexto de cazar patos y, sobre todo, reunirse con su amada: una joven aristócrata veneciana llamada Renata. Sin entrar en el juego entre qué hay de realidad y qué de ficción (de sobra identificados son los reconocimientos que se producen en la obra, y que el propio Hemingway trata de evitar en la nota precedente al texto), la correlación entre la historia de amor y su ubicación parece excelente. Si la propia historia del siglo xx, que concentra dos guerras mundiales, supone ya de por sí un tiempo complejo tanto en su estructura como en su contingencia, la historia de amor entre un hombre maduro que ve más próxima su muerte y una mujer cuasi postadolescente a la que le queda toda una vida por delante se desempeña en una ciudad que, en su carácter fantasmal, representa mil posibilidades escurridizas. (Texto completo en Cuatro Ojos Magacín)