‘Cuidados paliativos’, José Antonio Llera

Es posible que uno de los síntomas de nuestra época sea la dispersión. La cantidad de cosas, experiencias y momentos que se nos venden suele provocar la necesidad de encapsular nuestra vida en distintos formatos: fotografías, audios, vídeos, etc., por lo que mantener cierta continuidad en nuestras tareas cotidianas resulta, cada vez, más difícil.

Y es que, en la época de la búsqueda de la eterna juventud mediante el cronometraje deportivo en aras de una hipotética mejor salud, parece que el tiempo importa más que nunca y, por ello, todo necesita ser clasificado para que las cosas estén claras y no haya confusiones. Únicamente nos permitimos ese no-tiempo en las redes sociales y en el almacenamiento cuasi infinito de la nube. Pero incluso así, esa inversión de lo que parece un no-tiempo busca ser una inversión para ganar momentos y experiencias. Y aquí puede acusarnos el lector (no injustamente) de contribuir a perpetuar lo mismo que describimos cuando hacemos estas reseñas que dan una subjetiva, modesta y para nada modélica lectura y visionado de diferentes libros y películas. (Texto completo en Cuatro Ojos Magacín)