Yo, probablemente, no sea yo

Hace un par de días estaba con un amigo que ha escrito una novela; quería pasarme un borrador para ver qué me parecía, había alegado la semana anterior. Cuando abrí el manuscrito vi que el nombre del personaje era nombrado por una letra mayúscula, coincidente con la de su propio nombre. Antes de que hablase yo, dijo tajante:

—No es autobiográfico. —Me sorprendió su rotundidad.

—Pensaba en El ciudadano ilustre.

Él no la había visto, así que le conté más o menos de qué iba.

La interesante película filmada por Gastón Duprat y Mariano Cohn, presenta la situación de Daniel Mantovani (interpretado por un muy buen Óscar Martínez, premio en el Festival de Venecia 2016 a mejor actor), un escritor que vuelve a su pueblo natal, Salas, después de casi cuatro décadas, tras recibir el premio Nobel de Literatura. (Artículo completo en Drugstore Magazine)

Daniel Blake y la austeridad

La Real Academia Española otorga a la palabra ‘austero, ra’ cuatro definiciones. La primera dice: “severo, rigurosamente ajustado a las normas de la moral”. La segunda, “sobrio, morigerado, sin excesos”. La tercera señala: “agrio, astringente y áspero al gusto”. Y, por último, “retirado, mortificado y penitente”.

Es una palabra que, en los últimos tiempos, más o menos desde el comienzo de la crisis económica la vemos por todos lados. Son tiempos de austeridad, de recortes, de ajustes… Pero como nos muestra Ken Loach en Yo, Daniel Blake (Palma de Oro en el Festival de Cannes 2016), el cinturón aprieta más a unos que a otros. (Artículo completo en Drugstore Magazine)